Cómo iba a saber...

Los días son largos, cuando 24 horas se retrasan. Cuando los segundos son horas, y los días ya no se cuentan con tres dígitos.

Abogar en el olvido recuerda nuestra memoria. Abogar en el recuerdo olvida nuestro ya. Abogar porque no ha pasado nada recuerda el olvido.

Retrasar el 'no' que debió ser un 'sí'. Buscar el 'ya' cuando ya se 'fue'. Querer el 'siempre' cuando es tarde.

Ahora, al final, no es más que el ayer sin el maquillaje; que quería un futuro que pensaba que no iba a envejecer ni morir. Pero cómo iba a saber si me engañaba cuando me mentía.

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