Do you wanna know?

El hecho de remar no siempre nos lleva en la dirección que queremos. De hecho, según la física básica podríamos estar girando sobre el mismo eje sin desplazarnos ad infinitum. Otras veces remamos a contracorriente y lo único que hacemos es cansarnos, porque todos nuestros intentos resultan en vano. Así que nos dejamos llevar, asumiendo la pérdida de la noción, cerrando los ojos... Y nos despertarmos resacosos, sin saber dónde, sin saber en cama de quién; realmenete sin saber nada. 

Levantarse y mirarse en el espejo. Bajar la mirada y enjuagarse con el agua del grifo, alzar la cabeza viendo una cara mojada y resoplar. Mientras en tu cabeza sólo te preguntas cómo. El cómo se pregunta ¿por qué?, y tú sólo recuerdas que el qué es ahora pasado. Y el pasado no es traidor, porque siempre está escrito.

Sólo quieres recordar aquéllas sombras que dejaba su espalda en las sábanas cuando el Sol se colaba entre los huecos de la persiana de la ventana pegada a aquélla cama. Sólo quieres recordar el roce de sus piernas al despertarte. Sólo quieres recordar ésa sensación de ilusión. Sólo quieres recordar lo que es volver a pensar que no se va a acabar. Sólo quieres recordar que ésa sonrisa un día fue permanente. Sólo quieres recordar esas promesas que un día decidisteis que no había que cumplir. Sólo quieres pensar que la última vez que la viste tenía la misma sonrisa del primer día en la cara. Sólo quieres recordar... y al final acaba doliendo.

Realmente lo único que quieres recordar es que en las nubes tampoco se vivía tan mal.

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